
Parece que en este 2010 la británica Amy Winehouse de verdad quiere alejarse del alcohol y las drogas…Y aunque se piense que ese es un objetivo imposible, la cantante sigue dando muestras de querer dejar los vicios. Por ejemplo, ahora adquirió una mansión de casi tres millones de euros con cinco habitaciones, cuatro baños, sauna, gimnasio y su propio estudio de grabación, con la única intención de alejarse del barrio de Camden, colindante con sus bares favoritos.
Sobre su nueva casa, la artista dijo a la revista alemana “Gala” que "Ahí no pueden acampar tan fácilmente los paparazzi y vigilar cada paso que dé. Creo que es, en muchos sentidos, un lugar más sano para vivir”. Y esto sería cierto, ya que tras su extensa estadía en el Caribe, Winehouse declaró que nunca más consumió crack ni heroína.
En lo que concierne a su trabajo musical, la intérprete está trabajando en su tercer disco (en pleno proceso de grabación entre Miami y Londres) bajo la producción de Salaam Remi, con quien trabajó en "Frank" editado en el año 2003.